La presencia brasileña en el SGP estadounidense estaba amenazada por la falta de combate a la piratería, la negativa al Área de Libre Comercio de las Américas, y a la confrontación en el ámbito multilateral de la Ronda de Doha, negociación en la que Brasil lideró junto a India al G-20.
Para de Andrade, “la permanencia de Brasil en el SGP fue la noticia en materia de política exterior más importante del año, a pesar de los esfuerzos del gobierno en otros frentes, incluido el comercial”.
La presencia de Brasil estaba amenazada por la falta de combate a la piratería alegada por Estados Unidos, que exige resultados en esa área para incluir a un país dentro del SGP, donde los brasileños utilizan ese mecanismo para el 16% de sus ventas.
En 2005, Brasil exportó productos por US$ 3.600 millones a través del SGP, que además de dar preferencias, exime los impuestos de importación, de acuerdo a cifras de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR).
Andrade recordó que tanto el Gobierno como el sector privado “unieron esfuerzos, patrocinando misiones y trayendo congresistas estadounidenses” para lograr la permanencia de su país en el SGO, por el cual Brasil exporta el 15% de sus productos a ese país.
Satisfacción oficial
La Cancillería brasileña emitió un comunicado expresando la “satisfacción” porque Estados Unidos amplíe en dos años el programa y ratifique la permanencia de Brasil, lo “que traerá beneficio mutuo a los parques productivos de ambos países”.
Andrade, especialista en economía internacional, destacó de igual manera la llegada de Rusia a la Organización Mundial del Comercio (OMC), ingreso que auguró, será de provecho para su país.
“La satisfacción para el Gobierno y los industriales de la llegada de Rusia a la OMC, sin dudas representará más la acogida a China”, subrayó.
Brasil, a diferencia de la OMC, reconoce a China como “economía de mercado”, diferente del estatus de “Estado” dado por el organismo, lo que “abrió las puertas para una invasión de productos chinos con ganancia política, pero no comercial”, añadió de Andrade. Al tener ese estatus, los chinos pueden gozar del mismo trato que Brasil otorga a otros miembros del organismo.
Para la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), el mayor gremio empresarial del país, Rusia “supo migrar de modo adecuado de la economía socialista para el capitalismo en una transición muy rápida dentro del contexto de la historia”.
“Podemos decir que ya Rusia tiene una economía de mercado, diferente de otras naciones que insisten en prácticas exageradas de subsidios”, apuntó la FIESP en un comunicado.
El gremio empresarial aprovechó para destacar también el fin de leyes anti-dumping de Estados Unidos al acero brasileño con la revocatoria dada por la Comisión de Comercio Internacional (ITC en inglés) del país del norte.