Nuevamente, el optimismo impulsaba subas en las bolsas de Asia. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio ganaba hoy a media sesión un 1,19 por ciento, hasta las 9.151,10 unidades, impulsado por sectores ligados a las energéticas y a las compañías exportadoras, y a pesar de que Wall Street perdió casi 1 por ciento, bajo sombríos datos económicos en la primera economía del mundo.
Por su parte, el referencial Topix, más amplio, ganaba 4,60 puntos, un 0,53 ciento, hasta 880,51 puntos.
Los futuros del crudo ampliaban ganancias por encima de los 48 dólares el barril en el actual entorno de tensión en Gaza, y acumula una ganancia de 25 por ciento desde el 30 de diciembre último.
En tanto, el dólar seguía subiendo el martes a un nuevo máximo. Se negociaba a alrededor de 93 dólares por yen contra los 92 del cierre anterior.
En otros mercados internacionales, China avanzaba 1,47, mientras que Hong Kong y Corea del Sur hacen lo propio 0,30 y 2,31 por ciento, respectivamente.
En EEUU, los principales indicadores de Wall Street cerraron el lunes en baja, al registrar el Dow Jones Industriales un descenso de 0,91 por ciento, después de que General Motors y otros fabricantes de autos informaron de un fuerte retroceso de sus ventas en diciembre.
Con igual tendencia, el Standard and Poor`s 500 bajó 0,47 por ciento, y el indicador del mercado tecnológico Nasdaq se depreció 0,26 por ciento.
Los inversores tuvieron ocasión de constatar de nuevo la aguda crisis del sector del motor, aunque algunos expertos consideraron que las cifras de ventas que se divulgaron podrían haber sido mucho peores.
General Motors registró un descenso anual del 31,4 por ciento en sus ventas en diciembre y del 22,9 por ciento en el conjunto de 2008, aunque la compañía señaló que en diciembre los datos fueron mejores que en noviembre.
Sus acciones se revalorizaron un 1,64 por ciento, hasta los 3,71 dólares.
En el caso de Ford, las ventas bajaron un 32,4 por ciento en diciembre respecto del mismo mes de 2007, y un 20,7 por ciento en el conjunto de 2008, uno de los peores años de su historia.
Aún así, sus acciones ganaron hoy un casi un cinco por ciento respecto del viernes, hasta los 2,58 dólares.
Chrysler, que no cotiza en bolsa y ha pedido ayuda federal para sobrevivir -igual que General Motors-, registró un descenso del 53 por ciento en sus ventas de diciembre y del 30 por ciento en el año.
Los inversores estuvieron también muy atentos a las reuniones que Barack Obama, que asumirá la presidencia de EE.UU. el próximo día 20, mantuvo en Washington con dirigentes del Congreso, para preparar la rápida puesta en marcha de un plan que estimule la economía y el empleo y que se prevé incluirá más de 300.000 millones en recortes de impuestos.