El promedio bursátil Nikkei de la bolsa de Tokio subió el martes un 0,4% y cerró en niveles máximos de dos meses, impulsado por el precio de petróleo, las acciones de exportadores ante un yen más débil y las esperanzas de que un paquete de estímulo se aplique en Estados Unidos, a pesar de que Wall Street perdió casi 1 por ciento, bajo sombríos datos económicos en la primera economía del mundo.
El referencial Nikkei ganó el martes 37,72 puntos y terminó en 9.080,84, su mejor cierre desde el 10 de noviembre.
Por su parte, el índice más amplio, Topix, subió un 0,03%, a 876,20.
Los futuros del crudose negociaban por encima de los 48 dólares el barril en el actual entorno de tensión en Gaza, y acumula una ganancia de 25 por ciento desde el 30 de diciembre último.
En tanto, el dólar seguía subiendo el martes a un nuevo máximo. Se negociaba a alrededor de 93 dólares por yen contra los 92 del cierre anterior.
En otros mercados internacionales, China avanzó 3,18%, mientras que Corea del Sur lo hizo un 1, 76 por ciento. No así Hong Kong que perdió al cierre 0,6%. En Oceanía, en tanto, el S&P 200 cerró con un alza de 1,51 hasta las 3.742,70 unidades.
Los analistas nipones achacaron las leves ganancias de hoy a la percepción entre los inversores del impacto positivo de las medidas de estímulo económico que se preparan en Estados Unidos, con el contrapeso de la toma de ganancias tras cinco días de subidas.
"De momento parece que prevalecen las expectativas de que las medidas de estímulo, especialmente en Estados Unidos, se mantienen", dijo a la agencia local Kyodo Hiroichi Nishi, analista de Nikko Cordial Securities.
No obstante, en EEUU, los principales indicadores de Wall Street cerraron el lunes en baja, al registrar el Dow Jones Industriales un descenso de 0,91 por ciento, después de que General Motors y otros fabricantes de autos informaron de un fuerte retroceso de sus ventas en diciembre.
Con igual tendencia, el Standard and Poor`s 500 bajó 0,47 por ciento, y el indicador del mercado tecnológico Nasdaq se depreció 0,26 por ciento.
Los inversores tuvieron ocasión de constatar de nuevo la aguda crisis del sector del motor, aunque algunos expertos consideraron que las cifras de ventas que se divulgaron podrían haber sido mucho peores.
General Motors registró un descenso anual del 31,4 por ciento en sus ventas en diciembre y del 22,9 por ciento en el conjunto de 2008, aunque la compañía señaló que en diciembre los datos fueron mejores que en noviembre.
Sus acciones se revalorizaron un 1,64 por ciento, hasta los 3,71 dólares.
En el caso de Ford, las ventas bajaron un 32,4 por ciento en diciembre respecto del mismo mes de 2007, y un 20,7 por ciento en el conjunto de 2008, uno de los peores años de su historia.
Aún así, sus acciones ganaron el lunes un casi un cinco por ciento respecto del viernes, hasta los 2,58 dólares.
Chrysler, que no cotiza en bolsa y ha pedido ayuda federal para sobrevivir -igual que General Motors-, registró un descenso del 53 por ciento en sus ventas de diciembre y del 30 por ciento en el año.