Las bolsas en Asia cayeron el lunes tras el peor declive de Wall Street en 10 meses, pero se recuperaron de mínimos intradiarios luego de que una ganancia en los futuros estadounidenses apuntó a que los mercados en Nueva York podrían recortar las pérdidas de la semana pasada.
El Nikkei cerró a la baja un 0,74 por ciento, su cierre mínimo en cuatro semanas, debido a que un yen más sólido pesó sobre las acciones de los exportadores como Toyota Motor Corp, pero el índice recortó pérdidas tempranas de hasta un 1,2 por ciento.
El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas cayó un 0,8. El índice Kospi del mercado surcoreano resignó 0,84%, mientras que el Hang Seng hongkonés retrocedió 0,62 por ciento.
Algunos inversores temen que la recuperación económica global podría estar desacelerándose, lo que dificultaría aún más el crecimiento en las ganancias corporativas, y una serie de indicadores técnicos apuntan a una mayor debilidad del mercado.
"Hay preocupación por la posibilidad de que la propuesta del presidente de EEUU de endurecer las regulaciones bancarias haga que los inversores dejen de comprar valores de riesgo", comentó Hiroichi Nishi, de Nikko Cordial Securities, a la agencia Kyodo.
Las acciones en Wall Street llegaron a caer hasta un 2,7 por ciento el viernes por la inquietud sobre el plan del presidente Barack Obama para controlar a los bancos y después de que Google Inc reportó un crecimiento en sus ingresos, que no obstante decepcionó a algunos inversores.
En tanto, los futuros de las acciones estadounidenses subían un 0,5 por ciento, apuntando a una apertura más firme durante la jornada de hoy.
Monedas
El dólar subió levemente ante el yen a 90,20 yenes, desde los 89,87 que alcanzó el viernes en Nueva York, pero cayó cerca de un 0,1 por ciento contra una canasta de seis monedas.
El yen había alcanzado un máximo de cinco semanas contra el dólar y un máximo de nueve meses ante el euro el viernes, mientras los inversores se dirigían a activos seguros.
En otros mercados, el petróleo se mantenía estable cerca de su mínimo de cuatro semanas por debajo de 75 dólares por barril, mientras que el oro spot subía a 1.100,80 dólares por onza desde el cierre de Nueva York a 1.091,65 dólares por onza, mientras el dólar cedía terreno y los inversores apostaban a una caída en los precios de los lingotes era exagerada.