Se acabó la tregua. El aliento que insufló Wall Street a los mercados, terminó chocando, nuevamente, con los magros datos de la realidad.
La Bolsa de Tokio se derrumbó el jueves un 2,41 por ciento, presionada por la salud de los sectores financieros, al tiempo que el gobierno nipón confirmó hoy que la economía se contrae a niveles récord.
El índice Nikkei restó el jueves 177,87 puntos o un 2,41 por ciento, mientras que el referente Topix, más amplio, retrocedió casi un 3 por ciento, hasta los 700,93 enteros
La economía japonesa se contrajo un 12,1 por ciento en términos reales, entre octubre y diciembre de 2008, según una revisión de este indicador realizada el jueves por el Gobierno de Japón, que inicialmente anunció una bajada del 12,7 por ciento.
La noticia repercutió con fuerza en el resto de la región: la bolsa de Hong Kong perdía 0,23%, China 0,24 y Singapur un 1 por ciento.
A pesar de la revisión, Japón confirmó la caída más rápida de su Producto Interior Bruto (PIB) de los últimos 35 años y reafirmó la recesión de la segunda economía del mundo, tras registrar tres trimestres consecutivos de contracción.
La caída de este indicador, tanto con respecto al trimestre anterior como en términos interanuales, fue la más abrupta desde la sufrida en Japón entre enero y marzo de 1974, en plena crisis del petróleo.
Entre enero y marzo de 1974 la economía nipona se contrajo un 3,4 por ciento con respecto al trimestre anterior, y un 13,1 por ciento en términos interanuales.
Asimismo el lunes se supo del primer déficit en la cuenta corriente en 13 años y el mayor de la historia de esa nación asiática, consecuencias directa de la coyuntura económica global.
Las malas noticias provocaron hace unos días, además, una caída en la bolsa de valores que llevó a su principal indicador a mínimos en 26 años.