Las acciones asiáticas abrieron el martes con un pronunciado retroceso, tras la confirmación el lunes de que Estados Unidos se encuentra en recesión y por los temores de que la economía mundial se encuentre en una crisis prolongada.
El índice Nikkei de la Bolsa de Valores de Tokio perdía hoy en la apertura 361,22 puntos, el 4,30 por ciento, hasta situarse en 8.036,00 puntos, mientras que el segundo indicador, el Topix, más amplio, bajaba 35,72 puntos, el 4,32 por ciento, hasta 791,75 puntos.
El desánimo también se hacía sentir en los otros mercados de la región. Hong Kong caía 5,22%, Corea del Sur 2,64%, China baja 1,92%, Australia 2,51% y Singapur operaba 1,87 en negativo
El lunes, el National Bureau of Economic Research, un prestigioso grupo de investigación privado cuyo comité pone fecha a los ciclos económicos, declaró que la economía estadounidense entró en recesión desde diciembre del 2007.
La noticia, que no sorprendió a nadie en Wall Street, provocó el desplome del promedio industrial Dow Jones que cerró ayer con una pérdida de 679,95 puntos (7,7%) a 8.149,09 unidades, con lo cual interrrumpió una racha de cinco sesiones consecutivas con ganancias en las que había acumulado 1.276 puntos.
La actual desaceleración, que muchos economistas esperan persista hasta mediados del próximo año, ya es la tercera entre las más largas desde la Gran Depresión.
Datos económicos mostraron que las fábricas recortaron la producción en Estados Unidos, Europa y China el mes pasado, ya que la demanda descendió, lo que impulsó las expectativas de que los bancos centrales del mundo seguirán bajando las tasas de interés en las semanas venideras.
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, dijo que era "ciertamente posible" que hubiera más recortes de interés y alertó que la economía probablemente se mantendría débil por un rato.
Por su parte, el Banco de Japón convocó el martes a una reunión de emergencia para encontrar vías que ayuden a las empresas.
El gobernador Masaaki Shirakawa advirtió que a las firmas japonesas cada vez les cuesta más acceder a fondos, casi tanto como en la crisis crediticia que sufrió el país hace 10 años.
"El estancamiento en la actividad económica se incrementa con rapidez. Las economías extranjeras sufren un cambio rápido del mismo tipo", dijo Shirakawa.
En una señal de cuán drásticamente se estaba frenando la demanda, la actividad manufacturera estadounidense en noviembre cayó a su nivel más débil en 26 años. Una lectura similar sobre las fábricas de la zona euro llegó a un mínimo récord.
El sector manufacturero de China también se desplomó en noviembre, ya que los pedidos nuevos descendieron, lo que muestra que la cuarta economía del mundo estaba siendo arrastrada de manera más fuerte hacia la crisis global.
"Las lecturas miserables de otros índices manufactureros en el mundo hoy -en China y a través de Europa- enfatizan la profundidad de la desaceleración global", dijo Nigel Gault, economista jefe estadounidense de IHS Global Insight.
En tanto, los ministros de Finanzas de la zona euro se reunieron en Bruselas para delinear el plan de 200.000 millones de euros (252.000 millones de dólares) de la Comisión Europea de revivir sus economías, pero Alemania rechazó llamamientos a intensificar sus gasto de estímulo.
La Comisión propuso la semana pasada que los países de la Unión Europea gasten un 1,2 por ciento extra del PIB de sus presupuestos, principalmente en el 2009, para impulsar las inversiones y la demanda del consumidor.
"Está claro que necesitamos hacer algo y necesita ser sustantivo", dijo el ministro de Finanzas holandés, Wouter Bos.
No obstante, el acuerdo podría probar ser difícil. La canciller alemana, Angela Merkel, dijo a su partido el lunes que el Gobierno, que ha develado un plan de 32.000 millones de euros, no continuaría una una serie de gasto para complacer a sus vecinos.
Así, en Europa, el índice FTSE 100 de las principales acciones británicas cerró con un descenso de 5,8%, mientras que en Alemania el DAX perdió 5,9%. El francés CAC-40 retrocedió 5,6%.
En Latinoamérica el índice brasileño Bovespa descendió 5,1% a 34.741 unidades, mientras que en México el índice IPC perdió 4,9% a 19.533 puntos.
En Argentina el índice Merval declinó 6,9% a 925 unidades, y en Chile el índice IPSA retrocedió 3%, ubicándose en 2.335.