Desde que el Gobierno boliviano expresó su deseo de integrar el Mercosur, el IBCE ha tomado un rol activo a la hora de expresar los efectos negativos de dejar la Comunidad Andina de Naciones (CAN)- aseguran que deberá abandonarla para integrar el Mercosur-, así como la situación deficitaria que vive a nivel agropecuario con el bloque sureño en este caso.
En este caso, la institución considera que dicho bloque es líder en diferentes segmentos de la producción y exportación agrícola, pecuaria y agroindustrial, ubicándose en destacados lugares del ranking a nivel mundial en productos como oleaginosas; azúcar; carnes de bovinos, aves, cerdos y ovinos; lácteos; maíz, arroz, trigo, sorgo, etc. y un sinfín de productos agroindustriales, todos ellos producidos a gran escala, con alta tecnología y apoyos gubernamentales.
No solo el IBCE, sino diversas organizaciones productivas agropecuarias y agroindustriales del país –incluso la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas de Bolivia (CIOEC)- han hecho conocer su voz de desaliento por el reciente anuncio de que Bolivia pedirá su ingreso como Miembro Pleno al Mercosur.
Esta demanda por parte de las instituciones podría poner en riesgo no sólo el propio mercado interno boliviano, sino también su condición de Miembro Pleno en la Comunidad Andina, que le compra más de US$ 400 millones en productos agropecuarios a Bolivia, reportándole cerca de US$ 380 millones a su balanza comercial agropecuaria.
No obstante, los productores locales dejan entrever su preocupación respecto de la previsible avalancha de bienes agropecuarios que podrán ingresar desde el Mercosur, desplazando a los propios productores bolivianos debido al enorme aparato productivo de Brasil y Argentina.
A partir de cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística, el IBCE ha determinado que en el 2005 el intercambio comercial agropecuario con el Mercosur reportó a Bolivia un déficit de US$ 116 millones, como consecuencia de las compras por US$ 133 millones, en tanto que las ventas de productos bolivianos del rubro agropecuario a dicho bloque alcanzaron tan solo US$ 17 millones.
En lo que va del período enero-octubre de 2006, Bolivia vendió US$ 19 millones en productos agropecuarios al Mercosur, en tanto que realizó compras de bienes agropecuarios por US$ 140 millones desde dicho bloque, lo que da cuenta de un saldo comercial deficitario de US$ 121 millones en 10 meses.
Exportaciones
En la gestión 2005, Bolivia vendió poco más de 60 productos agropecuarios por US$ 17 millones al Mercosur, siendo los principales: “bananas frescas” (US$ 7 millones); “frijol” (US$ 4 millones); “palmitos en conserva” (US$ 2,6 millones); “cáscara de grano de trigo” (US$ 527.000); “semilla de sésamo” (US$ 419.000); “piñas frescas” (US$ 297.000); “sorgo para siembra” (US$ 288.000); “semillas de anís” (US$ 258.000); “semilla de girasol, para siembra” (US$ 236.000); “orégano” (US$ 201.000), entre los que superan los US$ 200.000.
Importaciones
Bolivia importó en el 2005 más de 350 productos agropecuarios por US$ 133 millones, desde el Mercosur, destacando como los 10 principales productos: grano de soya (para su procesamiento industrial y posterior exportación, por US$ 29 millones); “harina de trigo” (US$ 22 millones); “trigo” (US$ 18 millones); “malta sin tostar” (US$ 6 millones); “maíz para siembra” (US$ 4 millones); “mezclas y pastas para panadería” (US$ 2,4 millones); “productos del azúcar” (US$ 2 millones); “esencias de café” (US$ 2 millones); “leche en polvo” (US$ 2 millones); y, “tabaco para fumar” (US$ 2 millones).