El Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener, en su reunión de hoy, las tasas de interés, que actualmente están al 4,25 por ciento.
Aunque los mercados recibirían con agrado un recorte de tasas, las presiones inflacionistas en la eurozona, primera preocupación del BCE, persisten.
El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet reiteró ayer que la entidad monetaria seguirá haciendo una distinción clara entre política monetaria y abastecimiento de liquidez, es decir entre coyuntura e inflación y crisis financiera.
La reunión del BCE va precedida del voto favorable del Senado estadounidense al plan de rescate financiero propuesto por Washington y rechazado anteriormente por el Congreso.