El Banco Central Europeo (BCE) hizo hincapié en que la tasa de inflación de los países que comparten el euro "va a permanecer elevada durante un periodo de tiempo prolongado".
El BCE dijo que "las últimas informaciones confirman que existen riesgos al alza para la estabilidad de precios a medio plazo en un contexto de crecimiento monetario y del crédito muy vigoroso".
La entidad monetaria europea consideró que "los fundamentos económicos de la zona euro son sanos y que los datos macroeconómicos apuntan un crecimiento moderado, pero en línea con el Producto Bruto Interno (PBI) real".
Al mismo tiempo, el nivel de incertidumbre sobre el crecimiento es inusualmente elevado debido a las turbulencias en los mercados financieros.
Los datos de crecimiento de la economía alemana, la mayor de la zona del euro, muestran una reactivación importante pese a la crisis financiera. El PBI de Alemania creció en el primer trimestre del año un 1,5 por ciento con respecto a los últimos tres meses de 2007, lo que supuso la mayor subida desde hace doce años.
El BCE enfatizó que su principal objetivo es mantener la estabilidad de precios a medio plazo y que su política monetaria contribuirá a ello.
Los mercados financieros prevén que el BCE dejará inalterados las tasas de interés rectores en los próximos meses, ya que destaca que existen presiones al alza sobre la inflación también a corto plazo por la fuerte subida de los precios de la energía y los alimentos.