El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, advirtió a las economías en desarrollo que se preparen para tiempos más difíciles.
En una entrevista con la agencia de noticias Reuters antes de que este fin de semana se reúnan los líderes de las finanzas mundiales en Washington, Zoellick dijo que las quiebras de empresas y crisis en las balanzas de pagos son posibles en los países en desarrollo a medida que la crisis se propaga.
El funcionario señaló que la menor disponibilidad de mercados, junto con alzas en los precios de los alimentos y el combustible, sólo hará más difícil que los Gobiernos de los países en desarrollo puedan proteger a los pobres.
Un informe del Banco Mundial preparado para los encuentros del fin de semana advierte que los precios elevados de los alimentos y la gasolina incrementarán en el 2008 el número de desnutridos a lo largo del mundo en 44 millones, a más de 960 millones de personas.
El jefe del Banco Mundial dijo que la institución había identificado cerca de 28 países que podrían enfrentar dificultades fiscales.
Zoellick dijo que el Banco Mundial estaba trabajando con países en desarrollo para informarles de los servicios que la entidad puede prestar para ayudar a preparar planes de contingencia y para apoyar a las economías cuyos sistemas bancarios puedan tener problemas.
"La crisis financiera amenaza con deshacer gran parte de los avances logrados por muchos países en desarrollo en los últimos años", advirtió Zoellick.