El Banco Central de Japón mantuvo este martes inamovibles los tipos de interés al 0,5%, una decisión esperada por los mercados financieros después de la mayor economía asiática se contrajera en el segundo trimestre de 2008 y tuviera la mayor inflación en una década.
El BoJ mantiene las tasas en un inamovible 0,5% desde febrero del pasado año.
Además, la entidad rebajó su perspectiva económica a medio plazo para el país, ya que el crecimiento económico de Japón ha sido lento en el marco de los elevados precios de la energía y las materias primas y un menor crecimiento en las exportaciones.
En julio el banco central dijo que el crecimiento económico de japón se estaba ralentizando más, reflejando un menor crecimiento de las inversiones de los negocios y del consumo privado.
Este cambio en la previsión se produce después de que el Gobierno nipón dijera la semana pasada que la economía del país se había contraído por primera vez en cuatro trimestre en el segundo trimestre ante la pérdida de empuje de los principales motores de crecimiento que son las exportaciones, el consumo privado y las inversiones de capital.
En el informe de agosto publicado hoy el Banco de Japón también se muestra más pesimista sobre las perspectivas a corto plazo para la economía, diciendo que el crecimiento económico en Japón posiblemente permanezca lento por el momento.
Sin embargo, el banco apunta que la economía volverá gradualmente a un crecimiento moderado cuando el precio de las materias primas se equilibre y las economías extranjeras salgan de su fase de desaceleración.