El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra decidió hoy mantener las tasas de interés sin cambios, en el 5 por ciento, al término de su reunión mensual de dos días.
Por tercer mes consecutivo, el banco optó por no modificar el precio del dinero, pese al fuerte aumento de la inflación, que se sitúa en el 3,3 por ciento, muy por encima de la cifra del 2 por ciento que la institución bancaria no quiere que supere.
La decisión de hoy supone un alivio para los propietarios de viviendas con hipotecas, que ya afrontan un incremento de los precios del combustible, los alimentos y las facturas eléctricas.
Según los expertos, el banco emisor inglés tenía que sopesar la actual situación económica por el alza de la inflación y la gran desaceleración del mercado inmobiliario británico.
Si bien la inflación está en el 3 por ciento, los analistas calculan que puede alcanzar el 4 por ciento a finales de año.
En caso de que el banco hubiera dispuesto un ascenso de las tasas para controlar la inflación, podía haber dado paso a una gran cantidad de despidos, según indicaron hoy los expertos.
De acuerdo con unos datos divulgados hoy por Halifax, el mayor banco hipotecario del Reino Unido, el precio de la vivienda está cayendo a su ritmo más rápido en 15 años, desde la crisis de la década de los 90. Halifax señaló que la vivienda en el Reino Unido se ha devaluado un 6,1 por ciento en el último año.