La alicaída industria del vino australiano comienza a cambiar sus perspectivas de futuro. Tras un lustro con un exceso en la producción de vides, que generó un exceso de oferta de vinos, y como consecuencia una caída sin precedentes en sus precios- cayó un 18% en los últimos dos años y tiene un promedio de US$ 3.80-, parece ser que la vía escogida para despertar a un sector que emplea a cientos de miles de productores es la solución.
La enorme producción de vides será aprovechada para aumentar la presencia del vino australiano en las góndolas del mundo, con un objetivo de alcanzar ventas por US$ 4.900 millones para mediados de 2011, esto es, cerca de 2.000 millones de dólares más que ahora.
Este fue el principal lineamiento decidido en el Congreso “Wine Australia: directrices para el año 2025”.
Pero no se trata solo de cantidad. La segunda conclusión del encuentro fue que el país tiene que apuntar a la producción de vinos de calidad Premium para destinarlo a la exportación.
Los especialistas apuntan, desde su experiencia, que los vinos de calidad generan ingresos más altos y, por otro lado, generan un efecto derrame para el resto de vinos, asociados a la misma marca país.
El informe presentado durante el Congreso es el resultado de un análisis de más de 18 meses desarrollado con la Federación de Productores de Vino y la Corporación Australiana de Vino y Brandy.
El mismo contiene 49 puntos estratégicos que el sector debe desarrollar para mejorar la producción, comercialización y sello del vino australiano.
Entre ellos está la necesidad de elevar los gastos de marketing en mercados extranjeros- se gastan 300 millones de dólares anuales-; la necesidad de extender el dominio de los vinos de menos de US$ 10 en Estados Unidos a bandas de precios más altas; elevar las exportaciones entre 15 y 30% en los próximos cinco años;
¿Objetivo muy ambicioso?
Uno de los dirigentes reunidos rechazó las críticas a la ambición del plan, argumentando que no se trata de una conclusión sacada de la nada. “No son meras ideas –dijo-, se trata de una investigación que nos habla de hechos concretos”.