Australia registró 49 meses seguidos de déficit en su balanza comercial. Mientras tanto, los exportadores del país esperan poder seguir el tren de sus voraces consumidores para no acrecentar el déficit.
Pese a la buena salud de las exportaciones, que estuvieron cerca de registrar un récord con U$D 16.900 millones en abril, el deseo insaciable de los consumidores de hacerse con productos importados ha dejado un saldo negativo de U$D 1.100 millones en la balanza comercial. Las importaciones llegaron a los U$D 18.000 millones.
Desde mediados de los años 80 que Australia no encadenaba 49 meses seguidos de déficit en su balanza comercial.
Al respecto, se manifestó Craig James, director de la compañía CommSec: "Hay muchos récords que a los australianos nos encantaría tener, pero encadenar la cadena más larga de déficits comerciales claramente no es una de ellas”.
El jefe de los estrategas de la firma TD Securities, Stephen Koukoulas, advirtió sobre la rápida expansión de la deuda externa, alimentada por los sucesivos déficits, que ya superaron los cuatro años seguidos, y señaló que podría tener consecuencias desastrozas para la economía.
“De momento las cosas están bien, pero si las circunstancias cambian, existe un riesgo que los ingresos de capitales no sólo caigan, sino que comiencen a ser negativos”, aseguró.
El vocero de Comercio de la oposición, Kevin Rudd, dijo que Australia está a punto de ingresar “en una espiral de deuda externa” y pidió la renuncia del Ministro de Comercio, Mark Vaile. “Por el bien de la economía del país, no debería irse de su cartera solamente, debería irse de la política también”, criticó.
Sin embargo, los ingresos provenientes de las exportaciones revelan un gradual cambio en la tendencia. El déficit para 2005 fue de U$D 16.000 millones- del mejor de los últimos tres años- tras picos de 26.000 millones de dólares.