El conflicto con los pilotos de Austral dejó varados a más de 4000 pasajeros en vuelos de cabotaje. El paro, que inicialmente iba a extenderse por 48 horas, fue interrumpido durante una asamblea de UALA, tras recibir la invitación a reunirse este lunes con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y directivos de la compañía para arribar a una solución.
El sindicato había iniciado el paro debido "al gravísimo incumplimiento de los compromisos asumidos por los accionistas y el Gobierno nacional que ponen en grave riesgo la totalidad de los puestos de trabajo y la continuidad de la empresa", según había señalado en un comunicado.
El paro se inició después de que se conociera la posibilidad de que Austral y Aerolíneas Argentinas se fusionen como resultado de la negociación con el empresario Juan Carlos López Mena para su ingreso como accionista de la compañía. Actualmente, la empresa es una subsidiaria de Aerolíneas Argentinas, controlada por el grupo español Marsans.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, que exige a los empleados a retomar sus tareas mientras se negocia una solución con la compañía, pero los dirigentes del gremio aseguraron que no fueron notificados de la decisión de la cartera.
El sindicato reclama que se acondicione la flota de aviones de la compañía para que puedan operar en su totalidad y pide que se reanuden los cursos de simulador de vuelo programados para evitar que pilotos y copilotos pierdan su habilitación, según indicó en el comunicado. "La crisis de Austral pone en riesgo los vuelos de cabotaje, por lo que importantes ciudades del interior del país podrían quedar aisladas", alertó UALA.