La fusión de Arcelor y Severstal “servirá para demostrar que con Rusia se pueden hacer negocios de forma segura y que su economía funciona”, declaró ayer en Moscú el propietario de la siderúrgica rusa, Alexéi Mordashov. Su intención, aseguró, es que el gigante del acero que acaba de nacer “continúe creciendo”. El empresario ruso expresó además el deseo de aumentar su paquete de acciones, fijado ahora en el 32%, hasta alcanzar el 45%, algo que, conforme a lo acordado, no podrá tener lugar hasta que no pasen cuatro años. El mensaje lanzado ayer en la capital rusa durante la presentación del matrimonio Arcelor-Severstal, que ha dejado casi fuera de juego a la OPA de Mittal sobre el grupo europeo, fue de euforia y optimismo. “Creceremos por todas partes, en donde sea posible”, aseguró Mordashov. El director general de Severstal habló de la posibilidad de que otras siderurgicas rusas se unan a la empresa y señaló a China como el área geográfica donde ya tienen puestos los ojos. Por su parte, el consejero delegado de Arcelor, Guy Dollé, dijo que “juntos seremos más fuertes”. Aseguró, en este sentido, que Arcelor y Severstal acapararán el 22% de la producción mundial de acero para el sector automovilístico, lo que duplicará la cuota de Mittal, el competidor más inmediato. Riesgos Respondiendo a una pregunta sobre los posibles problemas o efectos negativos de la fusión, Dollé subrayó que “nuestra unión no implica riesgos por que nos conocemos desde hace tiempo”. Mordashov puntualizó que las empresas de su consorcio que entran en la fusión con Arcelor son las acerías. Las compañías de seguros, bancos y medios de comunicación del magnate ruso quedan al margen de la operación. Mordashov insistió varias veces en que Severstal seguirá existiendo como tal dentro de Rusia y manifestó que “el planteamiento no es si perdemos o no independencia o quién compra a quién, lo que importa es nuestro aporte al desarrollo de la que será ahora la mayor empresa siderúrgica del mundo”. Se estima que Arcelor-Severstal tendrá una producción anual por encima de los 70 millones de toneladas de acero y unos ingresos de 46.000 millones de euros. Por otro lado, el magnate indio Lakshmi Mittal, propietario de la compañía que lanzó una OPA hostil sobre Arcelor en enero, volvió a arremeter ayer contra el proyecto de fusión con Severstal. Así, en una entrevista publicada en Le Figaro, acusó a la dirección del grupo europeo de querer bloquear “el libre juego del mercado”. A su juicio, el acuerdo de la siderúrgica europea con Severstal “no es una oferta hecha a sus accionistas” sino “una toma de control insidiosa que se hace por debajo de la cotización actual de Arcelor”. Por ello, aseguró, “no hay una mejor propuesta que la nuestra en el plano tanto financiero como industrial”.
En la imagen, el presidente y dueño de Severstal, Alexéi Mordashov.
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