La aerolínea italiana Alitalia, que tiene problemas financieros, informó ayer de un aumento de sus pérdidas en el primer trimestre, y dijo que podría no aguantar la presión de los crecientes precios del petróleo y la incertidumbre sobre su futuro.
La aerolínea, que el gobierno italiano ha tratado de vender infructuosamente por más de un año, informó de una pérdida operacional de 161 millones de euros , mayor a los 113 millones de euros de pérdida del mismo periodo del año anterior.
La empresa además reconoció la incertidumbre sobre su futuro, luego del colapso el mes pasado de las conversaciones para una venta a Air France-KLM, que ha dañado su credibilidad y ha perjudicado la venta de pasajes.
La empresa reportó una pérdida antes de impuestos de 215 millones de euros, también mayor a los 152 millones de euros que perdió en el mismo período del año anterior.
La compañía se las ha arreglado para evitar una bancarrota inmediata gracias a un préstamo de emergencia del Gobierno de 300 millones de euros. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha prometido mantener volando a la aerolíneas y buscar a un grupo de inversores italianos para que se haga cargo, pero sus esfuerzos aún tienen que transformarse en una nueva oferta.