La fiscalía de Roma abrió una investigación sobre las finanzas de la aerolínea Alitalia, tras la demanda de una asociación de consumidores que la acusa de haber costado unos 5.000 millones de euros a los contribuyentes en 10 años, anunciaron medios locales.
La demanda de la Codacons, una de las principales asociaciones de consumidores del país, denuncia los préstamos y fondos públicos de los cuales se benefició la compañía en los últimos 15 años, así como los honorarios recibidos por los miembros del consejo de administración.
La asociación denunció sobre todo las condiciones de atribución de 300 millones de euros a la aerolínea por parte del Estado italiano en la primavera pasada, una ayuda que la Comisión Europea consideró ilegal porque constituye "una ventaja económica que no habría recibido en condiciones normales de mercado".
La demanda de la Codacons versa igualmente sobre los ingresos de dos ex presidentes, Maurizio Prato y Giancarlo Cimoli, durante algunos periodos de sus mandatos.
Prato "habría recibido 326.414 euros en cinco meses, ganando 2.170 euros por día" y Cimoli "habría recibido 1.536 millones de euros, ganando 6.400 euros por día mientras el balance de Alitalia registraba pérdidas en torno a los 626 millones de euros", afirmó la Codacons.
En su argumentación, la asociación estima que en 10 años, Alitalia le costó unos 5.187 millones de euros a los contribuyentes italianos, y subrayó que la acción del grupo, que en 2001 alcanzaba los 8,50 euros, hoy sólo vale 0,4 euros.
Alitalia sobrevive gracias a una inyección de 300 millones de euros de dineros públicos decidida de manera urgente a fines de abril, tras el fracaso de las negociaciones de venta a Air France-KLM.