La primera economía de Europa sufre la peor recesión de los últimos 12 años.
El Producto Bruto Interno (PBI) alemán registró en el tercer trimestre de 2008 un retroceso del 0,5 por ciento -0,2 esperaban los analistas-, la segunda bajada consecutiva este año.
En el segundo trimestre del año la economía alemana tuvo un retroceso del 0,4 por ciento, mientras en el primero, el PBI subió el 1,4 por ciento.
La Oficina Federal de Estadística, con sede en Wiesbaden, informó hoy de que la baja del PBI se debió fundamentalmente al retroceso de las actividad económica en los meses de verano de julio a setiembre.
Considerada como signo de recesión, según la valoración de algunos economistas que usan ese término cuando el retroceso económico se produce en dos trimestres consecutivos, la bajada del PBI alemán tiene su origen en el descenso de las exportaciones y la reducción de la demanda interna. La última vez que Alemania dejó de crecer dos períodos seguidos fue en 1996.
La Oficina Federal de Estadística subrayó que las exportaciones, el principal motor de la economía alemana, sufrieron un descenso apreciable en los meses de verano y, como las importaciones registraron de forma simultánea un alza significativa, las ventas en el extranjero no contribuyeron suficientemente al crecimiento.
Pese a todo, los expertos de Wiesbaden registraron algunos impulsos positivos relevantes, como una subida ligera del consumo público y privado, mientras las empresas aprovecharon para almacenar materia prima y material.
Tiempos difíciles
La canciller Angela Merkel reconoció que su gobierno estaba llevando una dura lucha contra la crisis y que estaba haciendo todo lo posible para salir aireado de esta tormenta.
"Estamos en una situación sumamente difícil en la que no podemos vaticinar lo que sucederá en el futuro", dijo Merkel mientras el consejo de ministros aprobaba un paquete de 15 medidas para sostener la economía.
Los expertos también pronosticaban que el desempleo aumentaría un 1,1% el próximo año.