Tres años agitados al frente de la compañía aseguradora más grande del mundo llegaron a su fin para Martin Sullivan, años que incluyeron pérdidas históricas y la caída en picada del precio de las acciones de la empresa.
"En nombre del directorio y de toda la organización, deseo agradecer a Martin Sullivan sus extraordinarios servicios y dedicación a AIG durante 35 años", señaló George Miles, miembro del directorio de la compañía. "Todos le deseamos que le vaya bien en sus futuros esfuerzos", añadió.
Sullivan, de 53 años de edad, será reemplazado en el principal cargo ejecutivo del grupo por el actual presidente del consejo directivo, Robert Willumstad, según anunciara AIG a través de un comunicado. Willumstad centralizará las dos funciones más importantes en la conducción del grupo y su nominación se hizo efectiva inmediatamente.
Willumstad, ex director del banco norteamericano Citigroup y con 62 años de edad, fue designado el domingo al final de una reunión del directorio, a la cual fue convocado en carácter de urgencia. "El amplio espectro de experiencia de Robert en materia de dirección y en materia de servicios financieros lo han convertido en la persona que hace falta para ayudar a AIG a atravesar las turbulencias de los mercados, decidir cambios organizacionales y reconstruir el valor para el accionista", destacó AIG.
Sullivan había asumido el cargo en 2006, luego que su antecesor, Hank Greenberg, hubiera renunciado en el marco de una investigación de las autoridades norteamericanas por fraude contable. Realizó toda su carrera en AIG, donde ingresó a los 17 años.
Hace varias semanas que se esperaba la ida de Sullivan, en vistas de los mercados y las críticas que se acumulaban en contra de la dirección, a la que exigían una exposición más fuerte que la prevista por AIG a los productos financieros adosados a los créditos inmobiliarios 'subprime'.
Hank Greenberg, ex número uno de AIG, había dirigido el último mes una carta muy crítica a la dirección, en la que reprochaba "una pérdida total de la credibilidad" de AIG.
Todo vuelve a suceder para AIG, debido a que al abandonar sus funcionares, Sullivan deja a la empresa en una situación similar a la que la dejó Greenberg. La imagen de AIG se encuentra de nuevo afectada por una nueva investigación del regulador de la bolsa (SEC), que sospecha, según la prensa, de errores contables que habrían conducido a AIG a sobrestimar el valor de ciertos productos financieros. Se trata de los productos financieros conocidos como CDS ('credit default swap') o contratos de cobertura, que aseguraban el riesgo de crédito de los inversores.