Las tarjetas de crédito deberán transferirle información a la AFIP sobre los clientes que gasten más de 3.000 pesos mensuales a partir del 1 de enero.
La idea es cruzar los datos entre los impuestos que pagan los contribuyentes y cuánto gastan.
La resolución 2.743 que se publicó ayer en el Boletín Oficial tiene como objetivo chequear que el consumo de las personas sea proporcional al nivel de ingresos.
La normativa se lanza justo cuando los consumidores utilizan cada vez más las tarjetas para hacer compras y así aprovechar los descuentos que ofrecen los comercios y el reintegro del 5% para las compras con débito.
VISA, MasterCard o American Express deberán girarle información a la AFIP sobre los clientes que gasten más de 3.000 pesos mensuales. En la página web del organismo recaudador deberán cargar el nombre, el número de CUIT y el monto total de los consumos realizados con los plásticos a nombre del titular. Un punto a destacar es que el fisco sólo tendrá acceso al monto final y no sabrá ni qué se compró ni cuánto se pagó en cada comercio.
La AFIP cruzará los datos para analizar si el consumo es proporcional a los Impuestos a las Ganancias y Bienes Personales que pagan los contribuyentes. El objetivo es encontrar incongruencias y detectar a posibles evasores.
Fuentes vinculadas a las compañías reconocieron que $ 3.000 es un monto representativo para detectar a los sectores con mayor poder adquisitivo. Aseguraron que para poder gastar ese monto con el plástico necesitan cobrar más de $ 5.000 mensuales. Aunque reconocieron que las personas utilizan cada vez más las tarjetas porque pueden pagar desde las compras en el supermercado hasta la factura del celular o la cuota del colegio privado. Otro punto a tener en cuenta es que el contribuyente que quiere evadir impuestos u ocultar ingresos no suele pagar con tarjeta de crédito sino que usa efectivo.
La resolución de la AFIP, además de aumentar los controles sobre los consumidores, pondrá la lupa sobre los comercios. Las tarjetas de crédito deberán informar cuáles son los locales y prestadores de servicios que reciben pagos con tarjetas. Así como las tarjetas que se hayan emitido localmente o en el exterior.