ABN Amro considerará «cuidadosamente» la oferta del consorcio formado por Royal Bank of Scotland (RBS), Fortis y Santander, que valora la entidad en 71.100 millones de euros, y examinará las implicaciones que tiene para el banco, sus accionistas y otros afectados.
No obstante, el banco aseguró hoy en un comunicado que tiene previsto cumplir con sus obligaciones contractuales tanto con Barclays como con Bank of América, así como con la ley holandesa.
El banco holandés ABN Amro estudiará atentamente la propuesta presentada ayer por el consorcio internacional en el que se incluye el Banco Santander.
Los tres bancos, que planean repartirse la entidad holandesa, condicionan la oferta a que los accionistas de ABN Amro rechacen la venta de su filial LaSalle al Bank of America (operación que forma parte del acuerdo de fusión con Barclays).
El banco holandés aseguró hoy que ha creado un comité de transacción que estará en contacto con el consejo de administración, el personal clave de la entidad y consejeros del banco en relación a las cuestiones que se planteen respecto a la oferta recomendada presentada el 23 de abril por Barclays y en lo que concierne la oferta realizada por el consorcio.
Dicho comité está compuesto por el presidente del consejo de supervisión del banco, Arthur Martínez, el vicepresidente del mismo órgano André Olijslager y el miembro del consejo Rob van den Bergh.
La entidad holandesa a través de un comunicado responde a la oferta presentada ayer por el consorcio participado por Santander a un precio de 38,40 euros por cada acción de ABN Amro, lo que supone una prima del 13,7% sobre la oferta de Barclays. Los bancos ofrecerán 30,40 euros en efectivo y 0,844 acciones de RBS por cada título de ABN Amro, lo que en conjunto supera en 8,6 millones de euros la oferta realizada por Barclays, un total de 64.000 millones de euros.
¿ Recorte de empleo?
Los sindicatos holandeses no ven con buenos ojos la oferta de los tres socios. Creen que generará mayores recortes de empleo que la propuesta de fusión planteada anteriormente por Barclays. Según la Federación Nacional de Sindicatos, equivaldría a recortar 7.200 puestos de trabajo en Holanda.