La estadounidense Venus Williams, defensora del título en el torneo de Wimbledon, aniquiló hoy, literalmente, a la rusa Dinara Safina, la primera favorita, a la que bajó sin apenas inmutarse por 6-1 y 6-0 en menos de una hora (51 minutos) para meterse en otra final fratricida con su hermana pequeña, Serena.
"Es un sueño hecho realidad estar aquí otra vez y poder defender el título", afirmó una Venus visiblemente emocionada nada más terminar su encuentro en la cancha Central.
Un dato no menor indica que sólo una vez en los últimos nueve años hubo una final de Wimbledon sin al menos una de las Williams. Fue en 2006, cuando Serena no compitió por lesión.
La hermana de Marat Safin, que a pesar de ser oficialmente la número uno de la WTA no ha conseguido conquistar un torneo del Grand Slam, dio una pobre imagen, siendo incapaz de hacer frente al vendaval de su rival.
Más temprano, Serena había salvado un punto para partido antes de vencer a la rusa Elena Dementieva para llegar a la definición en el césped del All England Club, al vencer por 6-7 (4), 7-5 y 8-6 y meterse por segundo año consecutivo en la última ronda del torneo londinense, donde tendrá una nueva oportunidad de alzarse con el título después de haberlo conseguido ya en los años 2002 y 2003.