La selección venezolana de fútbol logró un histórico primer puesto en el Grupo A de la Copa América y selló su clasificación a los cuartos de final al igualar 0-0 con Uruguay, que también avanzó de instancia en el torneo continental.
La “Vinotinto”, que aprovechó su condición de local para meterse entre los ocho mejores del torneo por primera vez desde su debut en 1967, quedó como líder del grupo con cinco unidades.
En el arranque del partido, los locales se veían mucho mejor. Con varios tiros de larga distancia provocaron más de un susto en la zaga celeste. Era evidente que los caribeños no querían dejar pasar la oportunidad de conseguir una clasificación histórica. Al contrario, los pupilos de Óscar Tabárez no despertaban de su letargo.
La movilidad de Héctor González lo convertía en uno de los elementos más peligrosos de los dueños de casa. De hecho, un par de envíos suyos pusieron a prueba a Carini, que respondió bien. El resto de la brega transcurrió esencialmente en el centro del campo. Lo trabado y poco profundo del juego, derivó en un pleito un tanto monótono.
Al final, lo más riesgoso de esta fracción ocurrió cerca del minuto 41 luego de que el meta charrúa le robó un balón de los pies a Giancarlo Maldonado justo cuando el ex O'Higgins enfilaba hacia su arco para abrir la cuenta. En la vereda del frente, el trabajo visitante dejó mucho que desea de comienzo a final. Parecía que el resultado les acomodaba.
La situación en el complemento no cambió mucho. Otra vez lo venezolanos tenían un poco más de iniciativa y los celestes continuaban sin encontrarse en el campo. Por lejos, el fútbol exhibido por los orientales dejaba mucho que desear. La comunicación entre volantes y delantero era casi nula.
En largos pasajes la pelota se mantuvo alejada de las áreas. Y justo cuando conseguían arrimarse a los arcos -generalmente a través de balones detenidos- los finiquitadotes fallaban a la hora de apuntarle al arco. Por lejos, la vinotinto tuvo las mejores oportunidades, sobre todo con una acción de Torrealba a los 72'.
Hacia el final, el cotejo ganó en emoción ya que los dos elencos quemaron los últimos cartuchos antes de que sonara el pitazo final. Casi al borde del epílogo, González hizo levantar de sus asientos a los hinchas locales con un envío que rozó el larguero. Así terminó un lance que consagró a Venezuela como primeros del Grupo A y a Uruguay en el papel de terceros.