El capitán del Liverpool (1ª división inglesa), Steven Gerrard, acusado de agresión tras una pelea en la noche del domingo, llegó en la jornada de hoy por la mañana a las instalaciones del club para participar en la sesión de entrenamiento.
Gerrard, de 28 años, entró en el recinto de Melwood, en las afueras de Liverpool, donde suelen ejercitarse los 'Reds', al volante de su 4x4 Range Rover negro, a las 10:15 hora local.
Es la primera vez desde la detención que el jugador se reencuentra con sus compañeros, con los que el domingo firmó una gran actuación en el terreno del Newcastle (5-1).
La prensa británica publicó el miércoles que Rafael Benítez, entrenador del Liverpool, llamó por telefono al futbolista el martes por la noche para ofrecerle todo su apoyo. También ayer, el Liverpool hizo público su respaldo al centrocampista.
Gerrard pasó 21 horas detenido tras la intervención policial a las 02h30 (hora local y GMT) del lunes por una pelea en un bar de Southport, una ciudad próxima a Liverpool, en donde un hombre resultó herido.
El internacional inglés, que disputó setenta partidos con el equipo de su país, fue acusado junto a otros dos hombres y comparecerá ante la justicia el 23 de enero, arriesgándose a una condena de hasta cinco años de prisión.