Juan Mauricio Soler se adjudicó una de las etapas más duras del Tour de Francia.
En la tercera y última en los Alpes, considerada la reina en el Tour, el colombiano aguantó su escapada desde el tenebroso Galibier y en el ascenso final hacia Briançon remachó su faena para ganar con un tiempo de 4 horas, 14 minutos y 24 segundos.
"Gracias a Dios las piernas han respondido", dijo Soler. "Esperaba llegar pronto a la meta. He sabido corajear y he arribado a la meta".
La etapa de 159,5 kilómetros arrancó en la estación invernal de Val d'Isere hasta Briancon, con los complicados puertos de montaña del Iseran y el Galibier.
"No me quería ir de este Tour sin tratar de hacer algo", dijo el escalador, quien reconoció haber sentido calambres.
Soler, del equipo Barloworld, se escapó desde el Galibier y el pelotón, pese a imprimir un fuerte ritmo, jamás pudo alcanzarlo. Ahora el colombiano, de la ciudad de Boyacá, está de 14to en la clasificación.
El presidente francés Nicolas Sarkozy congratuló a Soler en el podio.
En la general, el danés Michael Rasmussen sigue primero con un tiempo de 43:52,48, seguido de los españoles Alejandro Valverde a 2:36 e Iban Mayo, a 2:39.
Rasmussen entró a 42 segundos del colombiano, quien llegó a tener una ventaja de tres minutos sobre el grupo perseguidor de los favoritos.
El Iseran y el Galibier son dos puertos tan duros que ni siquiera tienen clasificación. Iseran, al comienzo de la etapa, tiene un ascenso de 15 kilómetros, mientras que el Galibier cuenta con una escalada de 17,5 kilómetros y un porcentaje de inclinación de más del 8%.
Sarkozy presenció la etapa en un vehículo de carrera junto al director del Tour Christian Prudhomme.
La 10ma etapa será de 229,5 kilómetros entre Tallard y Marsella, un tramo plano para darle descanso a los ciclistas tras las rondas de los Alpes y antes de entrar en los montañosos Pirineos, al sur del país.