Serena Williams logró cantar victoria en la final de Wimbledon al derrotar a su hermana, Venus, por 7-6(3) y 6-2. De esta manera, la menor de las hermanas se vengó de la derrota que cosechó hace un año y sumó su segundo Grand Slam de la temporada.
El primer set fue muy parejo, luchado y entretenido mostrando el mejor tenis de ambas. Tras un comienzo tranquilo, sin ningún "break" registrado, Venus tuvo su primera oportunidad en el octavo, cuando con 4-3 a su favor, dispuso de dos bolas para quebrar el saque de Serena, que luego desaprovechó.
El partido siguió exactamente igual y parejo por los mismos derroteros hasta el undécimo juego, cuando con 5-5 Serena forzó un "deuce" que tampoco le sirvió para ponerse por delante.
Más adelante, en el tie-break, Serena consiguió por fin romper el saque de su hermana y se puso 6-2. Luego Venus perdió el primer set en otro punto largo y lleno de emoción que acabó con un perfecto globo de Serena para ponerse en ventaja.
El segundo set fue un monólogo de Serena. La cara de Venus hizo entonces una mueca de disgusto ya que fue incapaz de intentar devolverle una jugada a su hermana y perdió juego tras juego para que su hermana lograra el tercer título de Wimbledon.
Serena sigue así con su buen momento de forma, ya que esta temporada ha ganado dos de los tres Grand Slams disputados por el momento al vencer en éste de Wimbledon y el Open de Australia, además de haber alcanzado los cuartos de final en Roland Garros.
Tras la victoria de hoy, Serena Williams vence por 12 a 10 a su hermana mayor en los enfrentamientos fratricidas que han mantenido, aunque sigue lejos de los cinco títulos en este torneo con los que ya cuenta Venus en su palmarés.