Irlanda mantuvo el invicto en la penúltima jornada del torneo de las Seis Naciones, la máxima competencia anual del rugby europeo, al derrotar por 22 a 15 a Escocia en Edimburgo. El único try del partido fue anotado por Jamie Heaslip en el minuto 52.
Escocia rindió a un buen nivel en la primera parte, llegando al descanso con una ventaja de 12-9, pero Irlanda salió muy fuerte en la segunda, cuando Heaslip consiguió un try y poco después, en el 57, Ronan O'Gara firmó un drop, llevando el marcador a un 19-12 favorable.
Con este triunfo, el equipo dirigido por Declan Kidney quedó a un paso de lograr el Grand Slam, es decir, ganar el Seis Naciones sin admitir derrota, algo que los irlandeses no consiguen desde 1948.
Esta es la tercera derrota del combinado escocés del súper criticado entrenador Frank Hadden, que ya estaba fuera de la competencia, aunque como único consuelo les queda que casi condenado a Italia a la “cuchara de madera” o último lugar del torneo.
La victoria de Irlanda conjuntamente con una de Gales, que debió trabajar mucho para sacarse de encima a Italia 20-15, lleva la definición del campeonato a la última jornada, cuando verdes y rojos se midan en Cardiff, donde los locales tendrían que ganar por al menos trece puntos si quieren revalidar su título de la pasada edición..
Los galeses parecían estar en condiciones de repetir su “Grand Slam” del año pasado, luego de sus primeros dos triunfos del torneo, contra Escocia e Inglaterra, pero cayeron en la tercera jornada ante Francia, en París (21-16), luego de ir arriba en el medio tiempo.
Por su parte, Irlanda tuvo muchas dificultades para vencer de local a Inglaterra, 14-13, en un partido donde el “XV del trébol” se cansó de fallar oportunidades de anotar.