Veinte jugadores de rugby franceses, la mayoría de ellos aficionados, fueron controlados positivo por diversas sustancias en unos controles efectuados a finales del año pasado, según revela hoy la página de internet de "Le Monde".
Sólo dos de los casos se refieren a jugadores profesionales pertenecientes a clubes de la primera división (Top 14), mientras que el resto son aficionados que militan en nacional (14) y regional (4).
De los dos profesionales, uno se negó a someterse a los controles antidopaje ordenados por la Federación Francesa de Rugby (FFR) en colaboración con la Agencia Antidopaje (AFLD), dentro de un programa previo al inicio del torneo Seis Naciones el pasado día 6, señala la web.
En total, se hicieron 373 controles dentro y fuera de la competición entre octubre y diciembre pasados.
Diez de los positivos presentan restos de cannabis, uno de ellos, combinado con cocaína y éxtasis.
Seis de los casos muestran la presencia de salbutamol, dos de estimulantes y uno de corticoides.
"Le Monde" precisa que los médicos de la FFR están estudiando ahora los certificados médicos de los jugadores, algunos de los cuales habían presentado prescripciones para el consumo de ciertos productos.
La web precisa que el médico de la FFR, Christian Bagate, advirtió contra la "preocupante" multiplicación de autorizaciones médicas en el mundo del rugby, que pasaron de 150 en la temporada 2004/2005 a 471 en la 2005/2006.