Dos semanas tras el escándalo causado por su encuentro con tres travestis en un hotel de Río de Janeiro, el delantero brasileño Ronaldo y su novia, la ingeniera María Beatriz Anthony, lograron reconciliarse, informó la edición Web del diario "Extra".
Según la columna "Retratos de la Vida", la joven, quien rompió la relación de un año y cinco meses con el "Fenómeno" y se fue a la casa de sus padres en Brasilia, tras enterarse del episodio con los travestis, regresó a Río ayer y se reconcilió con el jugador del Milán.
Citando a amigos de la pareja, "Extra" relató que los dos sostuvieron una larga charla, "tensa y con muchas lágrimas", antes que "Bia" Anthony aceptara seguir en Río, por una semana más. Sin embargo, agregó que familiares de Ronaldo comentaron que la relación entre ambos "ya no es la misma que antes".
El supuesto embarazo de "Bia", confirmado el último lunes por la madre de Ronaldo, Sonia Nazario, en una entrevista al rotativo "O Dia" todavía no fue anunciado oficialmente.
Al participar el martes del programa "Mais Vocé" de la TV Globo, el propio Ronaldo afirmó que no había "certeza" sobre el embarazo.
"No sabemos si ella está realmente embarazada. Es increíble como se filtran esas cosas... Normalmente, uno retiene ese tipo de información hasta el tercer mes (de gestación), para estar seguros", comentó el goleador del Mundial 2002.
Agregó, sin embargo, que en caso de confirmación, le gustaría que viniera una niña, ya que él tiene un hijo, Ronald, fruto de su casamiento con la futbolista Milene Domingues.
El escándalo, que Ronaldo describió como "un acto estúpido" que causó una mancha de por vida en su imagen, ocurrió durante la madrugada del 28 de abril, cuando el jugador estuvo en un hotel de encuentros en Río de Janeiro con tres travestis y uno de ellos, "Andréia Albertine", lo acusó al jugador de haber consumido drogas y haber tenido sexo con sus otros dos colegas.
El "Fenómeno" rechazó categóricamente las denuncias y dijo que desistió de la "noche de sexo" al enterarse que no eran mujeres pero que "Andreia" intentó extorsionarlo y le exigió el equivalente a 30 mil dólares para no revelar el incidente a la prensa, lo que provocó la discusión que fue parar en una comisaría policial .
Días después, "Andréia" y su colega "Carla Tamine" volvieron a la comisaría y desmintieron su versión inicial.
El comisario encargado del caso se dijo convencido de que se trató de un caso de intento de extorsión, y en la noche del martes afirmó que podría acusar a "Andréia" ante el Ministerio Público.