Luego de tantos idas y vueltas y de tanto escándalo, Robinho jugará en el Manchester City, que desembolsó 40 millones de euros antes de que expirara el plazo reglamentario que tenían los clubes para comprar o vender futbolistas.
Tras duras declaraciones del atacante brasileño en las que afirmaba que iba a jugar en el Chelsea y que dejaría Real Madrid, las cosas dieron un vuelco sobre el final y el delantero carioca emigró al fútbol inglés, pero no al club que deseaba.
El Manchester City estaba buscando afanosamente una incorporación espectacular. No pudo con Ronaldinho y no pudo con Ronaldo. Pero al final se dio el gusto con Robinho al cual lo presentó en la página web oficial del club.
Mark Hughes, entrenador del Manchester City, afirmó en la pagina del club: "Estoy absolutamente encantado con tener la oportunidad de trabajar con un jugador del increíble talento de Robinho. Siempre he dicho que si queríamos competir con los mejores equipos de la Pemier League, nosotros debíamos obtener del mercado jugadores de este calibre y Robinho es, indiscutiblemente, uno de los mejores jugadores del mundo.
Al final, cuando quedaba una hora para que concluyera el plazo, los deseos de Robinho de abandonar el club blanco se cumplieron. El último día de fichajes tuvo cierto parecido al de otras temporadas, como la de 1997, en la que el Barcelona pagó en el último momento 4.000 millones de pesetas para fichar a Rivaldo.
Sin embargo, el de Robinho no fue el único nombre que sonó a lo largo del día. Otros equipos movieron el mercado. El Zaragoza, uno de los primeros, finalmente vendió al argentino Diego Milito al Génova italiano por una cantidad cercana a los 8 millones de euros.
Otro de los equipos que registró muchos movimientos fue el Valladolid, que renovó al veterano portero Alberto y fichó a Pedro León y al jugador del Betis Nano. Con estas adquisiciones, el conjunto vallisoletano alcanzó la suma de 14 nuevas caras para el nuevo curso.
Por su parte, el Valencia, vendió a Butelle al Lille francés; el Racing se llevó cedido a Varela del Atlético de Madrid. Mientras, el Betis, tras deshacerse del brasileño Sobis, fichaba al zaragocista Sergio García, que a su vez era sustituido por Jorge López del Racing. Por su parte, el Málaga cerraba la contratación del delantero Albert Luque.