Diego Pablo Simeone sabía que anoche se estaba jugando gran parte del futuro al frente del plantel de River. El propio “Cholo” había reconocido que su equipo mantenía una luz de "esperanza mínima" de superar a Chivas; y estuvo al borde de la hazaña de cambiar la historia.
Pero finalmente fue empate 2 a 2 tras ir ganando 2-0, un golpe muy duro para un cuerpo técnico que venía tambaleante por el muy pobre Torneo Apertura en el cual suma once partidos sin conocer la victoria para alcanzar la peor racha de la historia de la institución “millonaria”.
Por ello, en una decisión que se caía de maduro, renunció a su cargo tras estar menos de un año en el banco riverplatense. De igual modo, estará en el encuentro frente a Huracán el domingo en el estadio Monumental por la 14° jornada del campeonato.
El futuro de Simeone al frente de River estaba sellado tras la eliminación de anoche. Más allá de que José María Aguilar y la mayoría de los dirigentes lo respaldaban y le habían ofrecido la renovación en diversas oportunidades, el “Cholo” sabía que el ciclo estaba cumplido.
Rodolfo Cuiña, responsable del Consejo de Fútbol Profesional de la entidad de Núñez, habló con el canal TyC Sports y dijo que “nos causó muy sorpresa la renuncia, porque fue a entrenar y en ningún momento notamos que iba a darnos esta noticia”.
“Queríamos que se quedara, confiamos mucho en su cuerpo técnico y teníamos muchas esperanzas en el futuro. Pero cuando las personas deciden algo, no se puede volver atrás”, sentenció el dirigente.
Por otra parte, ya comienzan a barajarse algunos nombres para ocupar el cargo. En primer lugar emerge Américo Rubén Gallego, un símbolo de la historia “millonaria” y que ya ha tenido dos pasos por la institución. Un poco más atrás aparece Nery Alberto Pumpido, ex campeón de la Libertadores e Intercontinental como jugador en 1986 y que ya lo fueron a buscar antes de la asunción de Simeone.