El Real Madrid sacó un empate de Zaragoza que deja al equipo maño al borde del infierno. El 2-2 final no hizo justicia a los continuos esfuerzos de un necesitado grupo local que cercó al campeón en su área y gozó de infinidad de ocasiones. La delantera maña -sobre todo Sergio García y Óscar- realizó un ejercicio constante de despilfarro ante la portería de Dudek.
Schuster paró un equipo para dar batalla y credibilidad a esto de la lucha por el descenso para callar a los suspicaces. Sólo Casillas, Pepe y Raúl fueron los titulares de siempre. El campeón, cómodo ante una defensa zaragozista que daba facilidades, creó un incendio en cada llegada en el primer acto. El Zaragoza se ve cada vez más cerca del cementerio de Segunda
Milito, Oliveira y Sergio García pusieron a prueba a Cannavaro y Metzelder. Finalemte fue Oliveira quien logró convertir a los 19 de la primera parte. Aimar, recién salido de una lesión, no estuvo con buen estado. Eso sí, el argentino hizo lo mejor en una de las artes que no domina: el cabezazo. Uno se le fue por centímetros y otro se estrelló en el palo siempre llegando desde segunda línea. Pero, más tarde fue Van Nistelrooy quien logró el empate a los 26.
La segunda parte cambió la historia porque el Zaragoza metió más presión, pero Higuaín y Guti se entendieron a la perfección. Y en una de esas, Higuaín soltó un pase magistral con la defensa maña abierta de para en par para que Robinho colocara la puntilla a César con una vaselina de arte y sutileza.
Cuando más apretaban a la desesperada, los locales encontraron un mínimo de justicia en la enésima ocasión delante de Dudek. Y fue un defensa, Sergio Fernández quién dio la esperanza del empate ante la dimisión de sus delanteros cara al gol.
A los 77 apareció Robinho para lograr la victoria parcial, pro cuando todo parecía finalizar, fue Sergio que empató finalmente a los 87 minutos decretando un empate con sabor a poco, pero que al Real Madrid poco le importa ya que la corona esta en su poder.
Por su parte, el Villarreal le ganó al Español por 2 a 0 y confirmó así un presente que le sonríe y que establece al “submarino amarillo” como el segundo clasificado directamente a la Champions League. Los goles los marcaron de la escuadra de Manuel Pellegrini fueron anotados por Javi Venta y el francés Robert Pires, a los 30 y 42 minutos, respectivamente.