Una nueva muerte golpeó al automovilismo brasileño en las últimas horas. Esta vez no se trata de un ídolo nacional como Ayrton Senna. Ocurrió en la categoría Stock Car y una nación lo lamenta.
El piloto brasileño Rafael Sperafico, de 27 años, falleció a causa de un espectacular accidente durante una prueba de la categoría Stock Car Light, en el circuito de Interlagos en Sao Paulo, informaron los organizadores de la prueba.
Sperafico (hijo de Rodrigo Sperafico, vicecampeón de la Stock Car) perdió el control de su automóvil a la salida de una curva. El auto se chocó contra una barrera de neumáticos y retornó a la pista, donde fue embestido por el vehículo del corredor Renato Russo.
El servicio de emergencias del circuito llegó de inmediato a lo que quedaba del auto de Sperafico, pero el piloto ya estaba muerto. Según el médico Dino Altman, el impacto fue frontal y el piloto sufrió un severo trauma craneal, con muerte instantánea.
"Lamentablemente, cuando llegamos al auto ya no había nada que hacer. Sperafico sufrió una parada cardiorrespiratoria y un trauma importante en la cabeza", dijo Altman.
En tanto, Russo sufrió fractura en un brazo y una pierna, y los médicos constataron que el piloto había sufrido una pérdida parcial de la memoria sobre lo que había ocurrido en el circuito.
"Renato (Russo) sufrió también un trauma craneal, pero está en condición estable. Será sometido a nuevos exámenes", dijo el médico.
Antes de llegar a la Stock Car Light (etapa previa a la Stock Car V8), Rafael Sperafico había competido en Estados Unidos, en las categorías Barber Dodge e Indy Lights.