El plantel de Racing Club no se presentó a realizar el entrenamiento que tenía previsto llevar a cabo en su estadio en horas de la tarde del viernes, porque los dirigentes aún continúan sin cancelar la deuda que mantienen con ellos.
La otra novedad que arrojó esta complicada jornada fue la rescisión del contrato del volante Matías Sánchez, quien no se entrenaba con el resto de sus compañeros por estar en conflicto con el club.
El plantel realizó la actividad matutina, incluso estuvieron presentes Leandro González y Martín Wagner, las flamantes incorporaciones, y luego se fue al hotel donde estaba concentrado, con la intención de regresar a las 16 para la práctica vespertina.
Tras una serie de reuniones que no aportaron soluciones, el plantel decidió ir al estadio pero sólo para retirar sus autos y pertenencias, y dirigirse a sus respectivos domicilios.
Los futbolistas justamente habían llevado sus bolsos al estadio, porque existía una pequeña posibilidad de que viajaran a Mar del Plata, para continuar allí con su preparación.
Si bien no realizaron declaraciones, trascendió que los futbolistas acordaron no regresar a los entrenamientos hasta que no se cancele la deuda que se mantiene con ellos.
Los nuevos encargados de conducir a Racing siguen todavía sin presentar un plan de pagos para cancelar la deuda dejada por la gerenciadora Blanquiceleste (cercana a los 2.000.000 de pesos).
Lo complicado de la situación provocó reuniones entre las distintas partes involucradas en el asunto, Futbolistas Argentinos Agremiados, Héctor García Cuerva, Eduardo Gilberto, Néstor Burgallo, Carlos Ves Losada y Julio Grondona, pero hasta ahora no dieron fruto. Es más, estos encuentros dejaron en evidencia cierto malestar entre los jugadores y el interventor del club y los integrantes del órgano fiduciario, que llevan a pensar que la solución no es cercana.