Boyacá Chicó se consagró campeón del fútbol profesional colombiano por primera vez en su historia, tras derrotar 4-2 en la tanda de penales al América de Cali, en el partido de vuelta de la final del Torneo Apertura. El conjunto con sede en la andina ciudad de Tunja, también obtuvo el primer boleto de Colombia para la Copa Libertadores de 2009.
El compromiso del domingo, disputado en Tunja, terminó 1-1 en el tiempo reglamentario (igual marcador en la ida del pasado miércoles), con tantos del argentino Miguel Caneo y el panameño Luis Tejada, del América, ambos de penal.
En la definición desde los 12 pasos, el local anotó por intermedio del propio Caneo y los colombianos, Oscar Díaz, Pedro Pino y Ever Palacios. Por América marcaron los “cafeteros” Jersson González y Oscar Restrepo. Sus compatriotas Adrián Ramos y Paulo Arango erraron los lanzamientos.
Caneo y el colombiano Iván Velásquez, cedido por el Deportes Quindío al Once Caldas de Manizales, fueron los máximos anotadores del Torneo Apertura, con trece tantos cada uno.
El Boyacá Chicó, equipo fundado en 2002 y en Primera División desde 2004, es dirigido por el colombiano Alberto Gamero, le dedicó el triunfo a su padre, quien falleció hace unas semanas. "Aprovecho para dedicarle el triunfo a mi padre, él quería que esto sucediera. No está en este mundo, pero gracias a Dios él me ayudó a buscar el título y lo conseguimos", señaló.
A su turno, Eduardo Pimentel, el gestor y actual presidente del nuevo campeón, dijo que el título "es un premio justo para un equipo lleno de humildad, pero que supo trabajar con las bases y armó un conjunto que consiguió la meta que se habían impuesto desde el año pasado".
Explicó que los últimos doce minutos del juego fueron muy difíciles, porque América estuvo a punto de marcar pero estaba confiado en que "todo se podía dar, como finalmente sucedió".