Ariel Ortega afirmó que nadie lo llamó de River Plate para que regrese a jugar al club que lo vio nacer. El “Burrito”, que actualmente se encuentra jugando a préstamo en la segunda división argentina en Independiente Rivadavia de Mendoza, dijo que "Aguilar no me llamó, no hablé con nadie".
"Aguilar no me llamó, no hablé con nadie. Se dicen muchas cosas y yo trato de mantenerme al margen. Más allá de que jugar en River es lo máximo para mí, mi realidad es que tengo contrato hasta junio y quiero ser respetuoso con la gente de acá", dijo el jujeño en diálogo con el canal TyC Sports de Buenos Aires.
Además agregó que no depende de él volver al club de Núñez. "No depende de mi, sino de Vila y Aguilar. Sólo me queda esperar y seguir dando lo mejor aquí. Si se da bien y si no seguiré con mi camino", sostuvo.
En agosto de este año, el Burrito pasó a préstamo por un año a la entidad mendocina tras ser separado del plantel de River por el ese entonces entrenador Diego Simeone, con quien aseguró no tener nada que hablar.
Las continuas recaídas de Ortega de su adicción al alcohol lo alejaron de River y lo llevaron a Mendoza, donde realizaría un tratamiento para superar aquel problema. Sin embargo, con la salida del “Cholo”, se estimó que Ortega volvería al club y que los dirigentes "millonarios" intentarán rescindir el vínculo del jujeño con Independiente Rivadavia.
Ortega se refirió también a la designación de Néstor Gorosito como sucesor de Simeone en River: "Hacia Gorosito tengo un gran cariño porque se comportó bien conmigo cuando me invitó a la práctica de Chicago, porque yo no tenía donde hacerlo. Como técnico no lo tuve, pero le ha ido bastante bien. Simplemente trataré de apoyarlo y que le vaya bien".
Por último, dio su impresión acerca de la pésima campaña que hizo River en el Torneo Apertura tras salir campeón del Clausura: "Estoy mal por los compañeros que tuve en River y les pregunté si pasaba algo por los malos resultados. Me duele mucho porque hay muchos que bajaron el rendimiento", concluyó.