Los Angeles Lakers interrumpieron la histórica racha de victorias de Boston (19 seguidas), le ganaron 92-83 y se tomaron una pequeña revancha por la derrota en la pasada Final de la NBA, en un partido que dejó "un buen sabor de boca" al ala-pivot español Pau Gasol.
"Es una gran satisfacción y una gran alegría haber ganado hoy en nuestra cancha a un rival directo en nuestras aspiraciones a ganar el anillo", dijo el jugador español al término del encuentro. "Deja un buen sabor de boca", agregó.
Los Celtics no perdían un partido desde el 14 de noviembre, cuando cayeron en su estadio frente a Denver, y anoche pusieron en aprietos a su rival, quienes sólo lograron sellar la victoria en los últimos compases, con siete puntos consecutivos de Gasol.
Kobe Bryant terminó con 27 puntos en lo que fue el primer partido entre ambos equipos desde la paliza de los Celtics por 131-92 en el sexto partido de la serie final en junio pasado para ganar su primer campeonato en 22 años.
Fue la victoria número 1.000 para Phil Jackson, permitiéndole convertirse en el sexto entrenador de la NBA en alcanzar esa marca. Jackson, de 63 años, tiene un récord en su carrera de 1.000 ganados contra 423 perdido en poco más de 17 temporadas como entrenador en Chicago y los Lakers.
Boston llegó al encuentro con una marca de 27-2, el mejor arranque de temporada para un equipo con dos derrotas. Una combinación entre Rondo y Garnett puso a Boston al frente 81-79 con 3:57 por jugarse, pero a partir de allí los Lakers metieron una seguidilla de 13-2 y sentenciaron el partido.