Monica Seles no puede dejarlo. Lo intentó y quisieron obligarla… a dejar el tenis como a dejar de vivir, pero no hay caso… por suerte. A los cuatro años y medio de su último gran partido en la primera ronda de Roland Garros, la ex número uno del tenis mundial pretende volver a las canchas en 2008.
"Está considerando regresar", aseguró el diario "Los Angeles Times". "En marzo, específicamente en el torneo anual de Miami, Seles podría estar golpeando la pelota de tenis en competición real tras lo que sería casi cinco años de parate".
"Me encanta jugar. En ese punto no cambió nada", dijo al rotativo la jugadora de origen serbio, que el domingo cumplió 34 años, y aún arrastra problemas en su tobillo y espalda. "Una temporada completa seguro que no podré aguantarla. Pero pienso seriamente competir en un Grand Slam y en un par más de torneos de categoría".
Casi cinco años habrán transcurrido desde su deprimente derrota de primera ronda en Roland Garros por 6-4 y 6-0 contra la rusa Nadia Petrova. Desde entonces sólo empuñó ocasionalmente la raqueta para fines benéficos.
La palabra retirada estuvo en todas las bocas, pero la propia Seles, ganadora de 93 torneos y cerca de 15 millones de dólares en premios, jamás la pronunció, tal y como recordó en "Los Angeles Times".
"Sería mi tercera carrera", dijo Seles, residente en Florida, que el 11 de marzo de 1991 llegó a la cumbre del ranking mundial, ocupando esa posición un total de 176 semanas.
El momento más negro de su carrera, iniciada el 13 de febrero de 1989, se dio el 13 de abril de 1993, en el torneo de tenis de Hamburgo, cuando un perturbado mental le clavó un cuchillo en la espalda. El atentado puso fin a su "primera" carrera, como dijo después la tenista, abatida psíquicamente por el hecho.
Pasarían dos años y tres meses antes de hallar de nuevo el camino a las pistas, en las cuales ganó en total de 595 partidos de 717.
Pero una y otra vez la frenaron graves lesiones, hasta que hace cuatro años y medio no pudo más. Hasta ahora juega de vez en cuando al tenis en la localidad de Sarasota, con su vecina Jennifer Capriati, con Martina Navratilova y con Jimmy Arias.
El impulso decisivo de intentarlo otra vez se lo inspiró Lindsay Davenport, quien tras un año de pausa por el nacimiento de un hijo volvió de nuevo al circuito. "Lo que hizo Lindsay es verdaderamente 'cool'", dijo.