El defensa brasileño Thiago Silva, que creció como jugador en el Fluminese (de la primera división brasileña), se unirá el lunes a la disciplina milanista, según la prensa deportiva italiana. Según la Gazzetta dello Sport, el montante del fichaje ascendería a 10 millones de euros.
El jugador, de 24 años, se incorporará al equipo pero, por ser extracomunitario, no podrá jugar hasta la próxima temporada 2009-2010.
Con este fichaje el AC Milán se nutre más aún de brasileños, entre los que se cuentan el arquero Dida, el centrocampista Emerson y los delanteros Ronaldinho, Pato y Kaká.
Justamente el ex jugador del Barcelona hizo una declaraciones bastantes jugosas, que vuelven a “darle de comer” a sus detractores, ya que dijo que le gusta divertirse en las discotecas después de los partidos y afirmó que le tienen sin cuidado "los moralistas".
"Tras el trabajo me gusta divertirme. Y las discotecas están para eso ¡al diablo con los moralistas!", afirmó el jugador brasileño del Milan en una entrevista publicada el viernes por el diario italiano La Stampa.
De todos modos, atribuyó a la "fantasía de ciertos periodistas" la fama que tuvo en Barcelona de trasnochador y de fiestero porque aseguró que es un chico "muy normal".
Negó que exista un problema de convivencia con Kaká, quien dijo que no se sentía muy cómodo al jugar más atrás desde que llegó Ronaldinho. "Podemos serenamente convivir. Con Kaká me entiendo a ojos cerrados y, si es necesario, puedo jugar yo más atrás", puntualizó.
Por otra parte, se declaró contento de que Ronaldo vuelva a jugar, pero declinó entrar en la polémica de que lo hará en el Corinthians, decisión considerada por el Flamengo como una traición.