El diario “The Guardian” publicó que Kaká iba a ser jugador del Chelsea por 100 millones de euros y que el traspaso era inminente, por eso, el Milan salió a desmentir rápidamente la operación y declaró que el jugador brasileño es "intransferible".
El retorno de Kaká pareció dar por tierra con las versiones de prensa que indicaban su disposición a cambiar de club, pese a que su contrato con Milan vence en 2012.
La posibilidad de que Kaká pasase a Chelsea parecía favorecida por la llegada al club inglés del técnico brasileño Luiz Felipe Scolari, quien lo hizo debutar en la selección "verde-amarilla" y lo llevó al Mundial de Corea-Japón 2002 con apenas 20 años de edad.
“Kaká no está bajo ningún punto de vista en venta", dijo el director de comunicaciones del Milan, Vittorio Mentana, en un breve comunicado publicado en el portal de internet del club.
A pesar de esta declaración, el portavoz del astro brasileño, Diogo Kotscho, dijo en Sao Paulo que hay negociaciones entre los dos equipos por el jugador de 26 años. "Sí, están negociando. Chelsea hizo una oferta formal al Milan por Kaká", comentó.
Kotscho dijo que el equipo de la liga Premier ofreció 158 millones de dólares, de los cuales 15% irían al bolsillo de Kaká. Los representantes de ambos clubes se reunieron dos veces la semana pasada en Londres y Milán, indicó.
"Ahora estamos esperando que se firme un contrato lo que, en mi opinión, podría pasar en unos días. Si el Milan acepta dejarlo ir, Kaká no tendría problema con esa decisión".
Kaká volvió a Brasil y se dirigió de inmediato al centro deportivo de Milanello en donde se reencontró con sus compañeros de equipo. La llegada de Kaká fue una sorpresa incluso para Ronaldinho. Los dos se encontraron y se saludaron afectuosamente en la sala de billar del centro deportivo, informó el club.