El presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Max Mosley, decidirá el próximo junio si se presentará a la reelección, ya que "todavía" no se inclinó por una opción de cara a su futuro al frente del organismo internacional.
"No quiero atender a los rumores, estoy pensando todo y tomaré una decisión definitiva el próximo junio", comentó escuetamente el presidente en una entrevista concedida a la web oficial de la Fórmula 1.
Sin embargo, aunque insiste en que no tomó una decisión, sus palabras parecen sonar a despedida. "Creo que mis mejoras han estado ligadas a la seguridad, tanto en los circuitos como en la herencia que dejo en las carreteras, aunque si tuviera que quedarme con algo es con toda la cantidad de gente que estuve relacionado y formé parte de algún modo con este mundo".
En caso de renunciar a su cargo, Mosley cree que lo complicado de encontrar a un sucesor adecuado es que "debe tener la experiencia necesaria, además del tiempo y la dedicación correcta para realizar su trabajo".
"El presidente de la FIA debe tener un gran poso de paciencia y desarrollar la capacidad para comprender rápidamente una gran capacidad de cuestiones técnicas y legales, lo que le recomendaría al que piense que es un sucesor en potencia es que se lo piense concienzudamente antes de dar el paso para presentarse", explicó.
Y es que el margen de corregir errores quedó de manifiesto en las últimas semanas después de la salida de Honda del Mundial de manera inminente. "La marcha de Honda fue una sorpresa, nos avisaron unos días antes, pero he de reconocer que era uno de los últimos equipos que esperaba que lo fuese a dejar", justificó.