Los aficionados de la Juventus volvieron a proferir insultos racistas contra Mario Balotelli cuatro días después de los incidentes protagonizados en el Olímpico de Turín durante el encuentro de Serie A contra el Inter.
Algunas de las gradas del Olímpico exhibieron pancartas en contra de Balotelli, joven de 18 años nacido en Palermo y de descendencia ghanesa, durante el partido de vuelta de la semifinal de la Copa de Italia contra el Lazio.
La Juventus ya fue sancionada a jugar un partido a puerta cerrada el próximo 3 de mayo contra el Lecce después de proferir insultos y asegurar que los “negros italianos no existen” en referencia al joven delantero.
Por contra también hubo otras pancartas en contra de las manifestaciones racistas durante este mismo partido frente al Lazio, expresando su admiración por futbolistas de color como Edgar Davids, Clarence Seedorf o uno propio de la Juve, Mohamed Sissoko. "Davids, Seedorf, Sissoko, verdaderos campeones, verdaderos ídolos," rezaba una pancarta.
En este contexto de acciones racistas, el lunes la UEFA advirtió quiere que los partidos de fútbol sean suspendidos si los aficionados realizan gritos discriminatorias, dijo el Presidente del organismo europeo, Michel Platini.
"Pediremos que se detenga el juego durante 10 minutos cuando suceden estas cosas y realizar anuncios en el estadio", declaró en conferencia de prensa. "Si continúan, el partido será suspendido. Se necesita coraje cuando hay racismo en las gradas. Esa es la misión de la UEFA", agregó.
"Es un momento difícil para la federación del fútbol italiano", comentó Platini, ex jugador del club de Turín.
El Presidente de la federación italiana, Giancarlo Abete, dijo que las reglas serán cambiadas para que se puedan detener los partidos si hay cánticos racistas.
"El sistema italiano ya permite a las autoridades suspender el juego en caso de que se incite a la discriminación racial. Reforzaremos eso, encontrando un balance en los requerimientos de seguridad para el público", explicó Abete.