El Manchester dio un paso fundamental en el camino hacia el título. Venció por 2 a 1 al Arsenal como local con goles de Cristiano Ronaldo y Hargreaves en la segunda parte. Había comenzado perdiendo con un gol de Adebayor. Así, le sacó 6 puntos al Chelsea que áun debe jugar su partido correspondiente ante el Wigan.
Arsenal estaba mermado por las bajas, que a pesar de todo puso todo su empeño en batir a Van der Sar. Pero la suerte abandonó a un equipo que pasó gran parte del campeonato mirando desde arriba a sus rivales. Desulmbró en Inglaterra y en Europa, pero ya no opta a ningún título: otro año en blanco.
El partido empezó con todo y ambos sabían que era una oportunidad única. Para el Manchester era la chance de quedar solo en la punta y casi definir la Liga Inglesa. Para el Arsenal, la última oportunidad de acercarse a los puestos de arriba y soñar con un titulo.
Así, tras unos primeros minutos de estudio comenzaron las aproximaciones. Fueron 10 remates al arco para el Arsenal en la primera parte con 8 del Manchester. Y la primera parte terminó 0 a 0 sin muchos contratiempos, pero si remates.
En la segunda parte Adebayor, tres minutos después de la reanudación, abrió la cuenta del partido con un remate poco ortodoxo. Un soplo de aire fresco para un equipo fustigado en las últimas semanas.
Pero l oalegría duró muy poco porque apenas sacaron del centro, la pelota dio en el brazo de Gallas dentro del área y fue penal que transformó Cristiano Ronaldo en gol. No sin antes sufrir: tuvo que patear el penal dos veces por amagar y detener su carrera por completo antes de ejecutar.
Apenas 20 minutos después, Hargreaves con un impecable tiro libre se encargó liquidar la historia. Lehmann, titular por la lesión de Almunia, sólo miró ingresar la pelota.
Sobre el final Clichy se topó con el palo, luego con Van der Sar, que también se interpuso en el camino de Bendtner.
La historia terminó a favor del Manchester que llegó a los 80 puntos. Arsenal quedó tercero con 71. Pero es el Chelsea, con 74, el único escollo que le queda a los “diablos rojos” en el camino al un título que parecería que no se le escapará.