Lucio, capitán de la selección brasileña, empezó a calentar el superclásico sudamericano a dos meses del mismo y afirmó que el duelo que enfrentará su equipo contra Argentina por las Eliminatoria Sudamericanas será "una guerra" más que un simple juego.
"Sabemos que los juegos con Argentina no son un juego, va a ser una guerra donde tenemos que prepararnos muy bien para enfrentarla porque ellos también tienen un buen equipo", declaró el zaguero tras un encuentro con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Lucio, oriundo del Distrito Federal, se encuentra de vacaciones en casa de su madre en la ciudad de Sobradinho, aledaña a Brasilia, y visitó a Lula el viernes para presentarle el trofeo ganado en la Copa Confederaciones de Sudáfrica.
Argentina recibirá a Brasil el 5 ó 6 de septiembre, posiblemente en la ciudad de Rosario, en el clásico sudamericano por la clasificación a Sudáfrica 2010. Cabe recordar que la Asociación del Fútbol Argentino ya pidió la habilitación del estadio Gigante de Arroyito para cambiar su sede del monumental de Buenos Aires.
Consultado sobre el riesgo de la gripe porcina en Argentina, Lula replicó que "vamos para jugar fútbol, sabemos que pasan un momento difícil pero eso no nos preocupa".
El capitán de la selección evitó hacer referencias a su continuidad o no con el Bayern Munich, ante informes de que el nuevo entrenador Louis Van Gaal no contaría con él la próxima temporada. No obstante, dijo que "mi idea es permanecer un buen tiempo en Europa", sin revelar en cuál equipo jugaría.