El británico Lewis Hamilton, campeón del mundo de Fórmula Uno, no cree que se vaya a apostar por un motor estándar como parte de los planes para recortar costes en la competición debido a la importancia que desempeñan los fabricantes en este deporte.
En declaraciones hechas hoy a los medios británicos en Londres, Hamilton se refirió al acuerdo adoptado entre la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) y las distintas escuderías para reducir costos durante las dos próximas temporadas, aunque aún no se revelaron los detalles de dicho plan.
"No creo que esto vaya a suceder nunca. No lo veo, simplemente porque los fabricantes desempeñan un papel enorme dentro de este deporte", comentó el piloto.
El presidente de la FIA, Max Mosley, había sugerido la posibilidad de que los equipos emplearan un motor estándar a partir de 2010 para contribuir a la reducción de gastos en un 80 por ciento, una propuesta que se topó con posiciones encontradas.
Hamilton considera que la introducción de un motor único quitaría atractivo a la Fórmula Uno.
Sin embargo, el británico sí se mostró de acuerdo con la necesidad de recortar los gastos para contrarrestar los efectos de la crisis financiera mundial: "El mundo atraviesa dificultades pero siempre se están adoptando las medidas adecuadas para abaratar el deporte".
Hamilton observó, además, que "cada vez que se introduce algo nuevo, cuesta más dinero, con lo que se trata de encontrar un equilibrio".