Lance Armstrong formará parte del Giro de Italia por primera vez el año entrante. Pero el ciclista nacido en los Estados Unidos ve como un gran “desafío” poder competir, como así también intentar que le mundo se sensibilice ante un tema tan difícil como el cáncer.
"Después de tres años de inactividad me puedo permitir un nuevo desafío y además se trata de una edición especial del Giro (el centenario). El objetivo que está en el fondo es otro: sensibilizar a la población y al Gobierno de Berlusconi de la lucha contra el cáncer y las inversiones para la salud", afirmó en la entrevista.
El ganador de siete Tour de Francia, que regresará al ciclismo tras tres años de inactividad, y declaró en "La Gazzetta dello Sport", que quiere llegar a Roma, al final de la carrera "con la maglia rossa", es decir el primero. Aunque ve al italiano Ivan Basso como el "favorito" del Giro.
Sobre el Giro de 2009, el estadounidense dijo que "en el Giro en las primeras etapas ya hay mucho que perder y poco que ganar. Además, se parte con una contrarreloj, lo que nunca me había ocurrido. Además esta competencia separa a los fuertes de los débiles".
La etapa que considera más "peligrosa" es la de Blockhaus-Sulmona, la número 18, porque es "muy corta". Asimismo, la subida al Vesubio, a tres días de la conclusión del Giro será un "test" para todos y aseguró que probará todas las etapas "claves" de montaña y de contrarreloj.