El presidente del COI, el belga Jacques Rogge, quiere reforzar los test por sorpresa para subsanar las lagunas en la lucha antidopaje ante los próximos Juegos Olímpicos, aunque considera que en China no hay un dopaje organizado.
El presidente del Comité Olímpico Internacional admite que siguen existiendo "lagunas" pese al incremento de los test y que ello sólo puede subsanarse con esos test por sorpresa e investigando para detectar nuevas fórmulas de dopaje.
El mandamás del COI se muestra confiado en que para la cita china se haya conseguido ya un tipo de test que detecte el uso de hormonas del crecimiento, aunque advierte que sólo es un pronóstico y que no puede "prometer nada".
"En el deporte chino hubo un periodo oscuro en los 90. Creemos haber aprendido. Saben que si sus atletas dan positivo echarían abajo sus Juegos. Se lo aseguro: no hay dopaje organizado en China. Son suficientemente listos para ver que sería un desastre", afirma.