Padraig Harrington se adjudicó su segundo Abierto Británico consecutivo en Royal Birkdale y logró imponerse a Greg Norman que había dado la sorpresa al colocarse primero.
"Simplemente me aseguré de no cometer errores, esa era mi idea”, dijo el campeón. Antes del torneo, Harrington había sufrido una lesión en la muñeca y hasta último momento estuvo en duda su participación. "No jugué muchas rondas de práctica, pero el hecho de estar en contención me ayudó a no concentrarme en el dolor", dijo.
Harrington logró imponerse de nuevo gracias a una tarjeta final de 69 golpes y a un total de 283, con los que consiguió cuatro hoyos de ventaja respecto al segundo clasificado, el inglés Ian Poulter, que también hizo un último recorrido de 69.
El irlandés lograba así defender con éxito el título que ganó en un desempate de cuatro hoyos con el español Sergio García el año pasado en Carnoustie.
El veterano australiano Greg Norman, de 53 años, llegaba a la última jornada como líder pero terminó empatado en tercera posición con el sueco Henrik Stenson, a seis hoyos de Harrington, tras hacer un recorrido final de 77.
Norman comenzó la última ronda dos golpes por encima de nada más y nada menos que K.J. Choi y el campeón defensor Padraig Harrington. Ciertamente dos amenazas de cuidado.
Las condiciones climáticas no estaban tan difíciles como el sábado, y había posibilidades de birdies en varios hoyos el domingo. La situación ideal para los perseguidores, y no tanto para el líder al inicio de la vuelta final.
Y a pesar de que ninguno de los jugadores, excepto quizás el inglés Ian Poulter, hicieron muchos birdies, Norman hizo siete bogeys en su vuelta, y selló su fortuna. "Fue un día muy duro, quizás lo dejé escapar, y quizás no, pero a fin de cuentas fue una muy buena semana", explicó Norman.
Los argentinos Andrés Romero y Ariel Cañete terminaron 16 golpes sobre el par, mientras que el colombiano Camilo Villegas volvió a tener una mala vuelta y también terminó en la posición 40.