El Consejo Directivo de Peñarol cesó al técnico del equipo, Gregorio Pérez, después de que éste no renunciara al cargo cuando se le comunicó que no era posible contratar refuerzos de futbolistas para el plantel.
El entrenador confirmó que no había renunciado a su puesto y que reclamará la indemnización correspondiente porque la entidad montevideana le despidió con contrato en vigor.
Los dirigentes del “carbonero” habían adelantado a Gregorio Pérez que "no hay un peso" y que, de hecho, desconocían cuándo podrían "pagar (al plantel) los sueldos de mayo".
El entrenador no renunció, pese a admitir su posible alejamiento del cargo, porque "Peñarol, por historia y prestigio, siempre tiene que estar peleando todos los campeonatos".
La decisión de echar al entrenador fue comunicada telefónicamente por Juan Pedro Damiani, hijo del presidente del Peñarol, José Pedro Damiani.
En fuentes periodísticas se especula con que Gustavo Matosas, ex entrenador del Danubio, actualmente Campeón del fútbol profesional de Uruguay, puede ser el reemplazo en el banco de suplentes de Peñarol, uno de los equipos más populares de Uruguay, que afronta desde hace tiempo una larga crisis deportiva.